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AIRE PURO Y TABAQUISMO

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el tabaquismo es la segunda causa de muertes en el mundo con cerca de 6 millones de muertes anuales, cifra que se pronostica llegará a ocho millones para el año 2030 de no tomarse las medidas necesarias para controlar esta epidemia. Se trata de un problema de salud pública, cuyos costos asume la sociedad en su conjunto, que está llamada a buscar las soluciones más allá del libre albedrío de los adictos.

¿Por qué escribir sobre el tabaquismo en un blog de Desarrollo Sustentable?

La pobreza es unos de los impedimentos más importantes en el camino del desarrollo sustentable.

La pobreza y el consumo de tabaco están muy vinculados. En el mundo desarrollado en las últimas décadas se ha estabilizado el consumo de tabaco mientras que en los países menos desarrollados ha aumentado de manera notable. La compra de cigarrillos afecta al bolsillo de las familias con fumadores, pero el daño del tabaco no se limita a eso, las enfermedades concomitantes requieren tratamientos costosos y además reducen la capacidad productiva, implicando más pobreza. Las dos terceras partes de las naciones pobres tienen tasas de fumadores mayores de 35%. En Uganda uno de cada dos hombres fuma mientras que el 80% de la población vive en pobreza extrema y la mitad de los niños menores de cinco años está desnutrido. Las familias pobres distraen sus escasos recursos en cigarrillos cuando los necesitan para comprar comida.

El consumo del tabaco es un antagonista relevante del desarrollo sustentable no solo por su vinculación con la pobreza y la salud de la población más necesitada, sino además porque el cultivo del tabaco es altamente contaminante y tiene un impacto considerable en la deforestación.

El aire puro, libre de contaminantes es un derecho de todos los ciudadanos del mundo.

Se ha comprobado que el humo del tabaco no solo afecta al fumador, sino también a quienes se encuentran a su alrededor, sobretodo en sitios cerrados. Efectivamente, el humo del tabaco en lugares cerrados puede ser mucho más contaminante que el gas de escape de los automóviles, y estos contaminantes pueden permanecer hasta meses en una habitación, impregnando alfombras, cortinas, muebles y prendas de vestir. Es por ello que proteger a la ciudadanía del humo ajeno es considerado de vital importancia. Cerca del 40% de los niños están regularmente expuestos al humo ajeno en el hogar y el 31% de las muertes atribuibles al tabaquismo pasivo corresponde a niños.

figura Humo Ajeno

¿Cuáles son los efectos del tabaquismo sobre la salud? O mejor tendríamos que preguntar ¿cuáles son los riesgos estimados que corre la salud humana a consecuencia del humo del tabaco?

Muchos fumadores no conocen o no entienden los efectos nocivos de las sustancias contenidas en los cigarros y cigarrillos y en el humo que meten en sus pulmones y por tanto ignoran los riesgos que corren tanto ellos como los no-fumadores a su alrededor. Además, no tienen claro la extrema naturaleza adictiva de la nicotina, considerando el fumar a lo sumo un “mal hábito”. En el informe del ministro de salud de los Estados Unidos publicado en 2014, preparado por más de un centenar de especialistas se resume el conocimiento de los últimos 50 años en materia de riesgos de salud y efectos del tabaco. Hemos traducido una figura que sintetiza estos riesgos.

figura efectos corregida

Como puede verse, los riesgos nos se limitan a cáncer de pulmones o a infartos, sino que afecta todo el organismo humano incluyendo al feto durante el embarazo de una madre fumadora. En los últimos años, las investigaciones han mostrado que los riesgos a problemas de salud tales como la disfunción eréctil en hombres y los embarazos ectópicos en las mujeres, así como otros varios problemas aumentan en los fumadores y pueden afectar también a los no-fumadores que inhalan el humo ajeno. Estos nuevos hallazgos se colocan en letras rojas en la figura.

En Chile, el 40% de la población adulta es adicta al cigarrillo (en promedio se consumen 10,4 cigarrillos diarios por persona). Este país exhibe la mayor proporción de fumadores activos. En contraste, Panamá con 6% y Guatemala con 11% tienen las menores proporciones en América Latina. En la gráfica siguiente anotamos las proporciones de 14 países latinoamericanos, la mayoría de los cuales tienen tasas entre 15 y 25%.

tasas de tabaquismo en LA

El 18,5% de las muertes anuales en Chile son atribuibles al tabaquismo, consecuencia de enfermedades obstructivas pulmonares, cáncer, enfermedades cardio-vasculares, neumonías y otras. Se registran 45 muertes diarias a consecuencia del tabaquismo y los chilenos fumadores pierden cerca de once años de su vida activa por estos conceptos. Los costos anuales en hospitales, medicinas y productividad perdida se han estimado en más de 1.555 millones de dólares.

En México se han estimado estos riesgos así: 45% para enfermedades del sistema circulatorio (angina de pecho, hemorragia cerebral, ateroesclerosis, embolia y trombosis arteriales), 60% para las enfermedades del sistema respiratorio y de 85% para las neoplasias. Estas cifras se consideran no muy diferentes de las propuestas en los Estados Unidos.

En los Estados Unidos los costos económicos totales debidos a problemas de salud generados por el tabaco se estiman entre 289 y 333 miles de millones de dólares anuales. Estos incluyen los gastos de cuidados médicos directos y pérdidas de productividad entre otros.

Las recomendaciones de la OMS

El 27 de febrero de 2005 entró en vigor el Convenio Marco para el Control del Tabaco, inicialmente firmado por 40 países representados en la Organización Mundial de la Salud. En la actualidad ha sido ratificado por 180 países. Este Convenio ha sido instrumental en el proceso de control mundial del tabaquismo, promoviendo una lucha muy intensa para lograr que las sociedades nacionales se involucren y que los gobiernos de los países tomen medidas efectivas de control del tabaco. Se han postulado así seis líneas de acción que denominan MPOWER por las iniciales en inglés, y que presentamos en el recuadro siguiente.

figura seis medidas OMS

Al menos 154 países tienen agencias nacionales para el control del tabaquismo, aunque muchas de ellas carecen de los medios necesarios para garantizar acciones. Todavía queda mucho que hacer en cada uno de los seis renglones propuestos, con un cumplimiento variable por parte de los países que forman parte de la OMS (se estima un 55% en cumplimiento promedio de las medidas). Esta situación se refleja en forma gráfica en la siguiente figura.

estadisticas politicas 3

En Chile, el 1 de Marzo del 2013 entró en vigencia la Ley No 20.660, que establece entre otras cosas la prohibición de fumar en todos los espacios cerrados de libre acceso al público, prohíbe la publicidad de los productos del tabaco, así como faculta al ministerio de salud para prohibir aditivos al cigarrillo. En la actualidad hay una iniciativa pendiente de aprobación por los Diputados para restringir aún más el consumo público de cigarrillos prohibiendo fumar en playas, plazas y parques, modificando las cajetillas y eliminando el mentol de los cigarrillos. Estas medidas, que encuentran firme oposición de la industria tabacalera y de los fumadores, tienen como foco principal proteger a la población no fumadora del humo ajeno.

¿cuán efectivas han sido las medidas anti-tabaco?

La información que disponemos indica que las medidas antitabaco tienen un notable efecto entre los fumadores. Entre 2008 y 2013 la población de fumadores hombres en Brasil descendió en un 46% mientras que la de mujeres descendió en un 48%. En Uruguay el descenso fue de 43 y 41%, mientras que en Mexico fue de 32 y 33%. Estos indicadores muestran que el conjunto de medidas anti-tabaco están surtiendo efecto.

Hemos visto que hay todavía grandes diferencias entre países en el grado de aplicación de las medidas anti-tabaco. Esperamos que en el futuro cercano los controles sean más intensos en la mayoría de los países y la epidemia del tabaquismo disminuya en todo el planeta.

FUENTES

http://www.latercera.com/noticia/nacional/2015/07/680-639051-9-los-costos-del-tabaquismo-en-chile.shtml

Informe OMS sobre la epidemia mundial de tabaquismo, 2009: consecución de ambientes libres de humo de tabaco. OMS, 2010. http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/44420/1/9789243563916_spa.pdf

Informe OMS sobre la epidemia mundial de tabaquismo, 2015. Aumentar los impuestos al tabaco. OMS, 2015. http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/181425/1/WHO_NMH_PND_15.5_spa.pdf?ua=1&ua=1

Tabaco. OMS, julio 2015. http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs339/es/#

U.S. Department of Health and Human Services. The Health Consequences of Smoking: 50 Years
of Progress. A Report of the Surgeon General. Atlanta, GA: U.S. Department of Health and Human Services, Centers for Disease Control and Prevention, National Center for Chronic Disease Prevention and Health Promotion, Office on Smoking and Health, 2014. http://ash.org/wp-content/uploads/2014/01/full-report.pdf

OMS. The Millennium development goals and tobacco control. http://www.who.int/tobacco/publications/economics/millennium_development_goals/en/

CDC Foundation, 2015. The GATS Atlas Global Adult Tobacco Survey. file:///Users/user/Downloads/GATS-whole-book-12.pdf

Reporte Final Chile 2014. OMS. http://apps.who.int/fctc/implementation/database/sites/implementation/files/documents/reports/chile_2014_report_final.pdf

Santiago de Chile, 14 de octubre de 2015

 

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EL Reporte Brundtland, revisitado

Debido al elevado número de visitas a esta entrada sobre el Reporte Brundtland, decidimos reinsertarlo en nuestro blog para hacerlo más fácil de revisar. Agradecemos a nuestros lectores cualquier comentario.

Gro Harlem Brundtland 2

Gro Harlem Brundtland, primera mujer en desempeñar el cargo de Primera Ministra de Noruega

El concepto de “desarrollo sustentable” aparece por primera vez definido en el informe conocido como Reporte Brundtland (1987)[1], (“Nuestro Futuro Común” o en inglés, “Our Common Future”) preparado por la Comisión Mundial de Ambiente y Desarrollo de las Naciones Unidas después de tres años de trabajo[2] con líderes, gobiernos, ONGs y público de todo el mundo. Acá se define el desarrollo sustentable como aquel que “satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de satisfacer sus propias necesidades”.

En adelante, esta idea estará cada vez más presente en todas las discusiones sobre el desarrollo socio-económico y sobre la necesidad de preservar la integridad ecológica de la naturaleza. Varios aspectos merecen especial atención en este histórico documento. Se enfatiza la necesidad de las soluciones multilaterales, de cooperación entre los paises y de la  intrínseca dependencia entre el desarrollo y el ambiente de forma tal que no se puede considerar uno sin considerar el otro.

La Comisión enfatiza: “no estamos prediciendo el futuro; estamos presentando una… urgente notificación basada en las mejores y más recientes evidencias científicas: ha llegado el momento de tomar decisiones que garanticen los recursos para esta y las futuras generaciones.”  Se presenta una visión de proceso en marcha para lograr estos objetivos: “No ofrecemos un plan detallado de acción, más bien ofrecemos un camino mediante el cual las esferas de cooperación entre los pueblos del mundo se agranden”.

El informe hace un recuento del desarrollo en las últimas décadas, que contiene aspectos positivos en relación a la mejora relativa de las sociedades humanas en su acceso a recursos como agua, energía, educación, etc., pero que en términos absolutos no ha mejorado o ha empeorado. Además, se refiere a la desigualdad del desarrollo entre paises como uno de los mayores problemas, no solo ambiental, sino también de desarrollo mismo.

El Informe está dividido en tres partes con 12 capítulos y dos anexos, para un total de 318 páginas. Repasa todos los aspectos tanto del desarrollo como del ambiente. El desarrollo sustentable debe implicar un desarrollo que verdaderamente ataque los males sociales, que garantice los derechos de la población a la salud, la educación, la democracia, y a los recursos necesarios para una vida plena. Simultaneamente debe garantizar la preservación de la naturaleza, el funcionamiento de los ecosistemas y de la circulación de materiales.

afiche y lista


[1] ONU 1987. Our Common Future. Reporte de la Comisión Mundial de Ambiente y Desarrollo. 318 pp. http://www.un-documents.net/our-common-future.pdf

[2] El informe recibió el nombre de Reporte Brundtland porque la Comisión estuvo presidida por la Sra. Gro Harlem Brundtland, para ese entonces Primera Ministra de Noruega.

REFERENCIAS

Comisión Brundtland, Historia, Definición moderna del desarrollo sostenible, Informe Brundtland, Estructura, Los esfuerzos de sostenibilidad, Los miembros de la Comisión.  http://campodocs.com/articulos-enciclopedicos/article_87317.html

 

 

 

 

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CAMINO A LA SUSTENTABILIDAD: LAS CIUDADES

En una entrega anterior titulada “HACIA LA SUSTENTABILIDAD: LA NUEVA ECONOMIA CLIMATICA”  nos referimos a las ciudades como uno de los tres sistemas económicos fundamentales para un desarrollo sustentable. Como lo resaltara la alcadesa de Lima en la reunión de la COP20 (link) en Lima, “las ciudades juegan un rol fundamental en el nuevo pacto social de la sustentabilidad” (https://www.youtube.com/watch?v=-ndmrJx6Abc&feature=youtu.be). Para el 2030 alrededor del 60% de la población mundial vivirá en ciudades y para el 2050 las dos terceras partes serán urbanas.

¿cuán importante es el esquema actual de funcionamiento y crecimiento urbano?

Las ciudades son claves en el desarrollo actual, tanto a nivel global como nacional, contribuyendo con casi el 80% del crecimiento económico. Son igualmente claves en la demanda energética y en las emisiones de GEI con un 70% del total para cada variable. De continuar el crecimiento de las ciudades como hasta ahora, para el 2050 habrán duplicado la magnitud de sus emisiones de gases invernadero, con la consecuente agudización del cambio climático.

El patrón urbano actual no es sustentable. Las ciudades requieren cada vez de mayores inversiones para hacer frente a su crecimiento desordenado, recursos que no están disponibles. Se estima en los próximos 15 años se requieren más de 50 billones de dólares (US$ 50 x 1012) para costear los gastos en transporte, construcciones, telecomunicaciones e infraestructura para el manejo del agua y los desechos. Pero además, se señalan entre otros los siguientes problemas comunes a todas las grandes ciudades:foto de ciudad de Mexico2

  • la congestión vehicular impone gastos elevadísimos que llegan a ser tan altos como el 3,4% del PIB en Buenos Aires y el 2,6% en Ciudad de México.
  • La contaminación del aire genera gastos enormes tanto en términos económicos como de salubridad y mortalidad de la población urbana. Se estima que para 2050 la contaminación urbana será la primera causa de mortalidad por razones ambientales.
  • El consumo energético no solo es muy elevado sino que es un circulo vicioso ineficiente
  • Se han agudizado las tensiones sociales con una división social peligrosa entre barriadas muy pobres y urbanizaciones cerradas

Se impone un cambio de estrategias para el crecimiento urbano, un cambio que oriente las ciudades hacia el desarrollo sustentable. Esta no es tarea fácil ya que implica no solo controlar los factores negativos del esquema de crecimiento vigente sino que requiere ir más allá, a un cambio estratégico en el manejo estructural del asunto urbano. La Comisión Ambiental Metropolitana mexicana lo denomina “un cambio paradigmático… con un enfoque ecosistémico… orientado a reducir la entropía urbana”.

Las redefiniciones y los cambios han comenzado por organizar el tráfico automotor, el principal responsable de la contaminación urbana. La estrategia es fortalecer el transporte colectivo, háciendolo más limpio, mientras se desestimula el desplazamiento en vehiculos particulares que la mayoría de las veces llevan un solo pasajero. El ejemplo más relevante de la puesta en práctica de este enfoque es la ciudad de Curitiba en Brasil, donde se comenzó en la década de 1970. Este sistema está siendo llamado BRT por sus siglas en inglés (Bus Rapid Transit), tránsito rápido de autobuses.

Curitiba avenida 2

En la actualidad 181 ciudades del mundo están desarrollando BRT y las ciudades latinoamericanas en ocho países son líderes en la materia.

Esta iniciativa se refuerza y complementa con otras medidas y planes orientados todos hacia mejorar la calidad ambiental urbana, algunas veces insertas en grandes planes de manejo de regiones urbanas y en los planes nacionales de desarrollo y en otros casos como iniciativas en desarrollo desde los gobiernos municipales. Un caso relevante es el de la megalópolis de ciudad de Mexico donde se desarrolla el llamado PROAIRE 2011-2020, un super-programa que “contiene un total de 81 medidas y 116 acciones agrupadas en 8 estrategias que abordan:

  • la protección a la salud,
  • la disminución del consumo energético y el aumento de su eficiencia,
  • la movilidad y regulación del parque vehicular,
  • el aprovechamiento tecnológico en el control de las emisiones,
  • el fortalecimiento de la educación ambiental y la participación ciudadana,
  • la conservación y restauración de áreas verdes y
  • el papel imprescindible de la investigación científica y técnica para la gestión de la calidad del aire en el Valle de México.”

El plan continúa y profundiza las acciones de planes anteriores y está engranado en los planes nacionales como el “Programa Especial de Cambio Climático 2014-2018” y el “Plan Nacional de Desarrollo, PDN”.

BOGOTA TRANSMILENIO 2El caso de Bogotá con su sistema “Transmilenio” es también digno de mención. Inaugurado en diciembre del 2000, este sistema está integrado con el sistema de alimentadores y los llamados buses azules del Sistema Integrado de Transporte (SITP). En el último año su uso aumentó en un 28.7%. Actualmente, 6 de cada 10 pasajeros están usando diariamente el servicio, a pesar de que hay quejas, sobretodo referidas a la seguridad.

Además de mejorar sensiblemente la calidad del aire en las ciudades el sistema BRT tiene un costo de hasta treinta veces menor por kilómetro que el sistema de metro subterraneo. Además, ha sido aprobado por la ONU como el único sistema de transporte masivo que genera y puede vender créditos de carbono (que le han proporcionado a Bogotá entre 100 y 300 millones de dólares).

Otra gran ciudad latinoamericana con serios problemas de tránsito es Santiago de Chile, donde a partir del 2007 se inició el sistema “Transantiago“, cuyo objetivo era poner orden en una larga historia de transporte urbano caótico y contaminador (http://es.wikipedia.org/wiki/Transantiago). A pesar de que este programa ha traído mejoras en el sistema de tráfico urbano, Santiago todavía padece de congestiones, tardanzas, accidentes y lo que es peor la contaminación del aire.

“La norma anual de 20 g/m3 de PM2.5 ha sido continuamente sobrepasada desde 1989 (un 35% en el año 2010). Por otra parte, la actualización del Inventario de Emisiones de la Región Metropolitana indica una tendencia de aumento de las emisiones de CO2 de fuentes móviles en 23%, entre los años 2005 y 2010” (Ministerio del Transporte y Comunicaciones, 2012).

panoramica de Santiago 2

La situación tenderá a empeorarse ya que se prevee que para el 2025 se habrá doblado la cantidad de vehículos en circulación en comparación con 2012. Algo notorio es que entre lo planificado y lo realizado hay diferencias que llegan a ser importantes y que los planes están sometidos a los vaivenes de la política. Se requieren planes realistas de largo plazo, que se ejecuten sin importar los cambios en el tren directivo de los ministerios. Sólo así logrará superarse la dificil situación de insostenibilidad de nuestras grandes ciudades.

 

REFERENCIAS

Comisión Ambiental Metropolitana. 2011.Programa para mejorar la calidad del aire de la Zona Metropolitana del Valle de México 2011- 2020. https://comisionambiental.files.wordpress.com/2013/01/proaire2011_2020-1.pdf

Gutierrez, L.R. 2013. Transporte público de calidad y la movilidad urbana. http://www.sibrtonline.org/downloads/transpor-publico-de-52371be08d72e.pdf

LINDAU L. A., HIDALGO D. & FACCHINI D. 2011. Curitiba, the cradle of Bus Rapid Transit. http://www.sibrtonline.org/articulos/11/

Ministerio de Transporte y Telecomunicaciones. SECTRA. 2012. Plan Maestro de Transporte Santiago 2025. Santiago, Chile. http://www.sectra.gob.cl/Planes_Maestros_de_Transporte_Urbano/ciudad/Gran_Santiago/plan_stgo_2025.html

OECD. 2013. ENVIRONMENTAL PERFORMANCE REVIEWS, CHILE.
Conclusions And Recommendations. http://www.oecd.org/env/country-reviews/34856244.pdf

United Nations. 2011. Are we building competitive and liveable cities? Guidelines for developing eco-efficient and socially inclusive infrastructure. http://center.sustainability.duke.edu/sites/default/files/documents/un_sustainable_infrastructure.pdf

 

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AGRICULTURA Y SUSTENTABILIDAD

AGRICULTURA Y SUSTENTABILIDAD

Hace poco más de diez mil años las civilizaciones humanas tomaron un nuevo rumbo con el desarrollo de los cultivos de distintas especies de plantas. Nació así la agricultura, o cultivo de la tierra, que acompañará a la humanidad por todas las edades hasta el presente.

La agricultura fue, es y seguirá siendo de primerísima importancia para la población humana ya que es su fuente primordial de alimentos. Después de la II Guerra Mundial se generó un importante cambio en la agricultura a nivel mundial, llamada “revolución verde” por su reconocido lider el Dr. Norman Borlaug. Esta revolución implicó cambios tecnológicos importantes, el uso generalizado de nuevas variedades de cultivos de alta productividad, y el uso intensivo de riego, pesticidas y fertilizantes sintéticos. La producción agrícola experimentó un colosal incremento.

En la actualidad, más de la mitad de la tierra cultivable del planeta es campo agrícola, lo que representa el 38% de la superficie terrestre.

reemplazoPero estos progresos tienen altos costos en términos ambientales. El impacto de la agricultura sobre los ecosistemas naturales es muy elevado y se pone de manifiesto por el deterioro de los servicios ecosistémicos. El reemplazo de la vegetación natural por campos agrícolas reduce significativamente la biodiversidad, extinguiendo o poniendo en peligro de extinción numerosas especies de plantas y animales que no solo tienen valor ecológico sino también económico; además libera de manera súbita grandes cantidades de carbono a la atmósfera, eliminando la capacidad de secuestro de carbono del sistema.

La agricultura impacta negativamente a la circulación del agua y de sustancias como el nitrógeno y el fósforo, contribuye con la emisión de los gases de efecto invernadero y deteriora la condición de los mismos suelos que usa para producir los cultivos. Como consecuencia, los servicios de aire limpio y agua pura se deterioran, se produce lluvia ácida y se aumentan los volúmenes de escorrentía favoreciendo la erosión. El arrastre de sedimentos conduce a la eutroficación y termina colmatando los cuerpos de agua. El uso exagerado del agua para riego termina agotando las reservas de lagos y acuíferos generando desertificación.

Así resumidos, estos impactos no parecen complicados, pero los agroecosistemas son sistemas complejos y hay toda clase de interacciones entre factores y entre procesos.

Esta situación se torna insostenible porque los daños ambientales de la agricultura amenazan las bases mismas que la sostienen (suelos y agua). El problema a resolver es cómo mantener una agricultura de alta productividad sin que produzca efectos adversos en los ecosistemas. Las investigaciones sobre este tema son abundantes en las últimas décadas.

el-riego-por-aspersion 2

Se ha propuesto que son necesarias medidas en tres ejes: hacia los productores agrícolas, hacia los consumidores (la población humana) y hacia la investigación científico-tecnológica. Los estímulos a los agricultores pueden tomar varias formas: reducir los subsidios al uso de fertilizantes y pesticidas a la vez que subsidiar prácticas sustentables mediante una política crediticia e impositiva. Incentivar el incremento en la eficiencia del uso de fertilizantes y pesticidas puede lograr reducir su uso excesivo. Se ha comenzado la práctica de “pagos verdes”, que son pagos directos a los agricultores que practican agricultura amigable con el ambiente (en Australia, Canadá, Japón, Noruega, Suiza, los Estados Unidos y algunos países de la Unión Europea).

De manera similar han comenzado los incentivos para que los consumidores dirijan sus preferencias hacia los productos agrícolas con menor huella ecológica. El uso de etiquetas con la huella ecológica del producto está ya contribuyendo a concienciar a los consumidores en relación a la necesidad de reducir los impactos ambientales de la agricultura. La popularidad de productos “orgánicos”, producto de agricultura sin químicos añadidos, ha ido en aumento en los últimos años. La agricultura orgánica ha sido criticada porque se piensa que no es capaz de satisfacer las cantidades requeridas por la población. Sin embargo, algunos estudios sostienen que la agricultura orgánica puede ser tan productiva como la agricultura de altos insumos (Badgley et al., 2007). Desestimular el consumo excesivo de productos animales es otra medida conveniente.

agricultura organicaEs necesario superar la polarización creada en la opinión pública sobre “ecología versus desarrollo”. Las medidas de protección ambiental deben explicarse suficientemente y deben orientarse hacia el desarrollo sustentable. Muchas de esas medidas son también favorables para la agricultura. Por ejemplo, favorecer el secuestro de carbono no solo disminuye el efecto invernadero sino que también tiene efectos favorables sobre los suelos, promoviendo su fertilidad y su conservación, la diversidad de la fauna invertebrada y la eficiencia en el uso del agua.

Hemos dicho que la investigación sobre el funcionamiento de agroecosistemas ha sido intensa en las últimas décadas. Sin embargo, ha prevalecido la orientación hacia la solución de problemas específicos, sin importar las consecuencias de las soluciones hacia el sistema en su conjunto. Solo recientemente ha comenzado a fortalecerse un enfoque sistémico orientado a conocer el funcionamiento de estos agroecosistemas en su conjunto y hacia el manejo ecossistémico como base de la práctica agrícola.

Robertson y Swinton (2005) dan un buen ejemplo de lo planteado en el párrafo anterior usando el caso del maíz Bt, una variedad genéticamente modificada con los genes de resistencia al taladrador europeo (Ostrinia nubilalis). Este maíz transgénico reduce la necesidad de pesticidas. Pero otros lepidópteros son también afectados, y no sabemos hasta donde su uso en los campos de cultivo está creando un problema mayor que el que resuelve. Un enfoque ecosistémico hacia este problema debería comenzar por investigar las implicaciones y alternativas en el uso del maíz Bt. Por ejemplo: probar la exposición y la susceptibilidad de otros organismos al pollen Bt y a los productos de descomposición del maíz Bt; analizar los costos comparativos del uso del maíz transgénico y de otras alternativas (incluyendo rotación de cultivos); estudiar las probabilidades de transferencia del gen a poblaciones nativas; investigar los efectos socioeconómicos de ciertas pestes que son Bt-resistentes sobre los cultivos orgánicos, para los cuales los insecticidas Bt son la única herramienta de manejo; estudiar los posibles efectos alergénicos en la población humana y otros varios aspectos que han sido dejados al margen por la falta de una visión ecosistémica para atacar este problema.

Un avance importante en el desarrollo de la agricultura sustentable es la llamada agricultura de labranza cero, técnica que consiste en sembrar directamente la semilla de los cultivos sobre el suelo, sin remover los residuos del cultivo anterior, es decir sin arado previo del terreno. Entre otras ventajas, esta técnica disminuye de manera importante la erosión y aumenta la fertilidad natural del suelo, a la vez que favorece la diversidad de la flora y la fauna edáfica. Al aplicarla, se disminuyen las emisiones mientras se aumenta el secuestro de carbono. Se ha mostrado que la labranza cero aumenta los rendimientos y la productividad a la vez que reduce los insumos. En la actualidad se utiliza en grandes áreas en varios paises como los Estados Unidos, Argentina, Brasil, Canadá, Australia y Paraguay.

La agricultura tradicional de pequeña escala se integra en cierta medida al funcionamiento del ecosistema donde se realiza. Aprovecha entonces un conjunto de servicios ecosistémicos sin amenazarlos. Se beneficia del control natural de las plagas, de la fertilidad natural basada en la diversidad de microorganismos del suelo, de los polinizadores naturales y de la conservación de los suelos entre otros servicios, pudiendo entonces prescindir de los gastos excesivos en fertilizantes y plaguicidas. Los grandes cultivos promovidos por la revolución verde están desacoplados del ecosistema, siendo verdaderos sistemas artificiales mantenidos por grandes inversiones en químicos. El futuro de la agricultura depende en buena medida de lograr el reacoplamiento de la agricultura intensiva con el ecosistema.

acoplamiento y desacoplamiento

REFERENCIAS

Acevedo, E. & Silva P. 2003. Agronomía de la Cero Labranza . Universidad de Chile,
Facultad de Ciencias Agronómicas, Serie Ciencias Agronómicas No 10. 118 pág.

Badgley, C., Moghtader, J., Quintero E., Zakem, E., Chappell M. J., Aviles-Vazquez, K., Samulon, A. & Perfecto, I. (2007). Organic agriculture and the global food supply. Renewable Agriculture and Food Systems 22(2): 86–108.

Dale, V. H. & Polasky, S. (2007). Measures of the effects of agricultural practices on ecosystem services. Ecological Economics 64:286–296.

Robertson, G. P. & Swinton, S. M.  (2005) Reconciling agricultural productivity and environmental integrity: a grand challenge for agriculture. Front Ecol Environ; 3(1): 38–46.

Tilman, D., Cassman, K., Matson, P., Naylor, R., Polasky, S., (2002). Agricultural sustainability and the costs and benefits of intensive production practices. Nature 418, 671–677.

 

 

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HACIA LA SUSTENTABILIDAD: LA NUEVA ECONOMIA CLIMATICA

En septiembre 2014 la Naciones Unidas publicó un informe de una comisión especial sobre el tema del cambio climático y el crecimiento, llamado “Mejor crecimiento, mejor clima: la nueva economía del clima”.

El argumento de base del documento es que dado el curso que está siguiendo el cambio climático y el deterioro de la base de recursos naturales que requiere el crecimiento económico es imposible continuar con el modelo de desarrollo que nos ha traído hasta esta situación. Es necesario por tanto cambiar, implementando nuevos modelos económicos que hagan viable un mayor desarrollo, una mejoría en el clima y en la naturaleza del planeta y un mayor bienestar para la población mundial en su conjunto.

El informe sostiene que este objetivo es posible y se dedica a mostrar que vías transitar para lograr esos cambios. Los cambios institucionales y políticos necesarios para revitalizar el crecimiento económico y mejorar el bienestar en los próximos 15 años pueden también reducir el riesgo climático. Es una propuesta estratégica que deberá ser tomada en cuenta por los gobiernos para diseñar sus planes de desarrollo teniendo en cuenta la necesaria sustentabilidad. Y por otra parte, es importante informar a los ciudadanos de cuales son las alternativas que se presentan para los próximos años a fin de que los movimientos sociales actuen de manera informada y los votantes seleccionen las alternativas más seguras hacia un mundo sustentable.

Aqui introduciremos parte de este informe (en negritas) con nuestros comentarios, con el propósito de incentivar la curiosidad de los lectores que pueden luego ir al informe mismo para ampliar y aclarar las dudas.

2030El informe pone particular énfasis en la importancia de los próximos 15 años:   Los próximos 15 años serán críticos a medida que la economía global atraviesa una   profunda transformación estructural. No será un “negocio” conforme a los métodos usuales. La economía global crecerá por más de la mitad, mil millones de personas se mudarán a las ciudades y los rápidos avances tecnológicos continuarán cambiando negocios y vidas. Se estima que se invertirán cerca de 90 billones de dólares en infraestructura en urbes, terrenos y sistemas de energía. La manera en que se administren estos cambios determinará los patrones futuros de crecimiento, productividad y estándar de vida.”

¿Cómo deberán administrarse estos cambios? ¿Cuáles son los peligros que corremos?

“Los próximos 15 años de inversión también determinarán el futuro del sistema climático del mundo. El cambio climático causado por las emisiones de gases de efecto invernadero del pasado ya está ocasionando serias consecuencias económicas, especialmente en las áreas más expuestas del mundo. Si no se toman acciones determinantes en los próximos 10 a 15 años, que conllevarían a un máximo de emisiones globales y luego a un descenso, es casi seguro que el calentamiento global promedio aumentará en más de 2°C, el nivel que la comunidad internacional acordó no exceder. Bajo las tendencias actuales, el calentamiento podría superar los 4°C hacia finales de siglo, con impactos extremos y potencialmente irreversibles. El aumento de las concentraciones de gases de efecto invernadero y encerrados en el mercado de activos de alto contenido de carbono (denominado en inglés como stranded assets), más la demora en reducir las emisiones, hace que sea cada vez más costoso cambiarse a una economía de bajo consumo de carbono. El futuro crecimiento económico no tiene por qué copiar el modelo de alto consumo de carbono y distribución desigual del pasado. Ahora existe un inmenso potencial para invertir en mayor eficacia, transformación estructural y cambio tecnológico en tres sistemas clave de la economía:”

El informe identifica tres sistemas económicos y tres “motores” (“drivers”) que deben interactuar en conjunto para lograr una redefinición del desarrollo hacia una independencia del carbono. El esquema siguiente muestra este modelo:

TRES SISTEMAS Y TRES DRIVERS V5

LOS TRES SISTEMAS

ciudadesuso de tierra3energia x

 

LOS TRES MOTORES

  • Un ptela arañarimer motor es el aumento de la eficiencia en el uso de los recursos. En la actualidad, las políticas públicas y las peculiaridades del mercado favorecen al uso de los combustibles fósiles que reciben seis veces más subsidios que las energías renovables. Por tanto es necesario poner énfasis en reducir los subsidios a los combustibles fósiles contaminantes.

“Al eliminar los subsidios para combustibles fósiles, se puede aumentar el crecimiento y liberar recursos que pueden ser reasignados para beneficiar a las personas de bajos recursos. Un fuerte y predecible precio del carbono conducirá a una productividad energética más alta y proveerá nuevas ganancias fiscales que podrán utilizarse para recortar otros impuestos. Asimismo, se necesitan normativas bien concebidas tales como aumentar el nivel de rendimiento de los aparatos electrodomésticos y vehículos.”

planta

 

El crecimiento económico está fuertemente respaldado por la inversión en infraestructura. Hasta ahora, éstas se orientan hacia la economía de alta emisión de carbono. Reorientar las inversiones hacia el bajo consumo de carbono es esencial.

“Las innovaciones financieras, incluyendo los bonos verdes, instrumentos y productos de reparto de riesgos, los cuales forman el perfil de riesgo de los activos de bajo consumo de carbono que necesitan de inversión, pueden reducir los costos de financiamiento, potencialmente hasta en un 20% para la electricidad de bajo consumo de carbono. Consecuentemente los bancos de desarrollo nacionales e internacionales deberían expandirse y fortalecerse.”

 

robot fly

Estimular el desarrollo tecnológico orientando las innovaciones hacia productos y prácticas de consumo ambientalmente aceptables es otro de los motores del desarrollo sustentable. Para ello hay que adecuar las políticas nacionales enviando una clara señal a los sectores involucrados.

“Se necesitan señales de políticas claras, incluyendo la reducción de barreras regulatorias y
 de mercado para nuevas tecnologías y modelos de negocio, además de la buena orientación de gastos públicos. Con el fin de ayudar a crear la próxima ola
de tecnologías de uso eficaz de los recursos y de bajo consumo de carbono, se debe triplicar la inversión en investigación y desarrollo del sector energético por encima de 100 mil millones de dólares al año, para mediados de la década de 2020.”

 

Pero ¿que pueden hacer los legisladores, los gobernantes y la opinión pública para impulsar sus respectivas sociedades en este camino hacia un desarrollo inclusivo, resiliente y de alta calidad?

¿Cómo rediseñar las políticas, las inversiones y las regulaciones para garantizar una transición que no implique sacrificios para la población y que permita reducir los costos del desarrollo, que son tan elevados en una economía de alto consumo de carbono?

El informe, en su Plan de Acción Global plantea diez recomendaciones a los actores políticos. “Las primeras seis recomendaciones proveen las condiciones necesarias para la formación de un marco firme y aceptable para adoptar inversiones de bajo consumo de carbono, resiliencia climática y crecimiento. Los últimos cuatro aspectos apuntan hacia oportunidades vitales de cambio que podrían conducir al crecimiento futuro y la disminución de riesgos climáticos en las ciudades, uso de las tierras y los sistemas energéticos”.

recomendaciones

RECOMENDACIONES 2

 

La implementación de estas medidas puede conducir a una reducción significativa de las emisiones y de los peligros del cambio climático. La transición no será fácil y los gobiernos deben comprometerse a guiar sus sociedades por esta senda. “Hará falta liderazgo político firme, participación activa de la sociedad civil, además de visión de futuro y decisiones inteligentes.”

Debemos enfatizar el papel que pueden jugar las organizaciones sociales, partidos, ONGs, grupos comunitarios, etc. que pueden marcar un rumbo y ayudar a cerrar los caminos del desarrollo tradicional. La implementación de las medidas propuestas requieren de una muy activa participación ciudadana, que no son simples recipientes pasivos de los beneficios de un cambio hacia una economía de menos carbono, sino más bien actores muy activos de una cambio de rumbo en la sociedad humana.

REFERENCIA

Mejor crecimiento, Mejor clima. The New Climate Economy Report, Resumen Ejecutivo. http://www.newclimateeconomy.netWWW.NEWCLIMATEECO

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CRECIMIENTO VERDE, ECONOMIA VERDE

la importancia del concepto 2

 Con anterioridad hemos mencionado que el desarrollo sustentable (DS) tiene tres bases fundamentales: la sociedad, el ambiente y la economía. Estas interactuan entre ellas de muchas maneras, y las tres deben acoplarse para una transición hacia el DS. La economía es el motor que mantiene el actual estado de deterioro ambiental, de desarrollo insustentable. Igualmente, es la economía la que tiene que impulsar los cambios que nos orienten hacia el DS. Esta nueva economía es la que se ha llamado “economía verde” por unos y “crecimiento verde” por otros.

Economía verde es “aquella que resulta en la mejora del bienestar humano y de la equidad social a la vez que reduce los riesgos ambientales y la escasez ecológica” según el PNUMA (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente). Ésta contrasta con la economía que rige a la sociedad humana en estos tiempos, la cual se caracteriza por ser corto-placista y cuyo intereses primordiales son maximizar las ganancias monetarias y aumentar el PIB (Producto Interno Bruto) sin importarle los impactos ambientales producidos por la extracción intensa de recursos naturales.

texto de OECD, crecimiento verde

 

En los últimos 20 años varios países han formulado planes para mover sus economías hacia la sustentabilidad, bien sea como programas parciales para disminuir las emisiones de GEI o como estrategias más completas hacia una economía verde. Muchas de estas iniciativas han quedado en el olvido, en buena parte debido a las dificultades inherentes, además otras no son tan “verdes” como pregonan.

En los últimos cinco años varios países han aprobado planes estratégicos para una economía verde (por ejemplo: Corea, UK, Francia, Camboya, Etiopía, África del Sur, Ruanda, Guyana, Granada e Indonesia). Estos planes están recibiendo ayuda y monitoreo de organismos multilaterales, no solo en términos de financiamiento sino también de fortalecimiento institucional y de capacitación.

El éxito o fracaso de estrategias nacionales depende de varias condiciones esenciales: una capacidad institucional apropiada, el grado de compromiso de los gobiernos de los países, un marco de referencia bien definido para la acción, un conjunto congruente de criterios de política económica y ambiental, así como una clara noción de los costos y de las fuentes de financiamiento para su implementación2, 3.

En el conjunto de políticas y acciones destinadas a lograr una economía más verde resalta el papel de la innovación. La sociedad se adapta a un modelo de producción y de consumo y le cuesta un gran trabajo cambiar hacia modelos distintos, no importa cuan eficiente, productivos y beneficiosos ellos sean. La innovación parece esencial para mover el aparato productivo hacia soluciones más eficientes y respetuosas del capital natural, sin embargo la inercia social y de los mercados dificulta este papel. Por ello las estrategias requieren un amplio apoyo a la innovación, tanto mediante el desarrollo de capacidades locales, con la protección legal a los derechos de autor, como abrir los mercados a iniciativas verdes eliminando barreras comerciales.

En la implementación de una estrategia de crecimiento verde hay que incluir una evaluación periódica de la marcha de los procesos, brindando la oportunidad para introducir correctivos. En la figura abajo se ubican en el marco estructural del crecimiento verde los cuatro grandes grupos de indicadores interrelacionados, a saber:

  • indicadores de la productividad ambiental y de recursos
  • indicadores de la base de capital natural
  • indicadores de la calidad ambiental de vida
  • indicadores de las respuestas a regulaciones y oportunidades

cuatro grupos de indicadores

Los indicadores del crecimiento verde son instrumentos en pleno desarrollo. Su aplicación está comenzando a producir resultados que pueden retroalimentarse y refinar estos instrumentos. Su papel es fundamental para señalar aquellas áreas que están cumpliendo con los objetivos pautados y aquellas que no lo están haciendo, para introducir los correctivos necesarios. Esta es una tarea que se da a nivel nacional, pero los intercambios de experiencias entre países pueden contribuir en forma notable.

REFERENCIAS

  1. Alfredsson E. & Wijkman A. (2014) The Green, Inclusive Economy: Shaping society to serve sustainability – minor adjustments or a paradigm shift? Global Utmaning, Stockholm. http://www.globalutmaning.se/wp-content/uploads/2014/02/Prestudy-for-Mistra-Green-Economy-Final-draft-vers-20140208.pdf
  1. UNEP (2012) A Guidebook to the Green Economy. Issue 3: Exploring green economy policies and international experience with national strategies.  http://www.unosd.org/content/documents/83DSD,%20GE%20Guidebook%203%20-%20Policies%20and%20Strategies%202012-05.pdf
  1. OECD (2011) Towards Green Growth. OECD Green Growth Studies, OECD Publishing. http://www.oecd-ilibrary.org/environment/towards-green-growth_9789264111318-en

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SUSTENTABILIDAD Y GASES ATMOSFERICOS: LA HUELLA DEL CARBONO

Los clorofluorocarbonos (CFCs), hidroclorofluorocarbonos (HCFCs), hidrofluorocarbonos (HFCs), perfluorocarbonos (PFCs) y los sulfuro-hexafluoruros (SF6) no llegan naturalmente a la atmosfera sino que han sido introducidos por las actividades humanas. La concentración de CO2 aumentó en un 30% desde el inicio de la revolución industrial y aumenta 0,4% al año. Estos gases (y otros como el metano) son llamados gases de efecto invernadero (GEI; GHG en inglés) que son responsables del cambio climático. Los CFCs y HCFCs también participan en la destrucción de la capa de ozono que nos protege de las radiaciones UV.

Como ya hemos revisado en este blog, el Protocolo de Kioto es el acuerdo internacional que está lidiando con el problema de los gases de efecto invernadero para conseguir la reducción de las emisiones. Aquí vamos a revisar lo relacionado con las emisiones de estos gases por las actividades humanas, en particular como se mide y las oportunidades para reducirlas.

 

¿qué es la huella del carbono?

No es fácil definir este término que está muy de moda en la literatura tanto empresarial como académica. Ello se debe a que son pocas y algo contradictorias las definiciones que se encuentran, a pesar de que están disponibles varias metodologías para medirla. En términos populares se considera como las emisiones de CO2 producidas por una determinada actividad, bien sea industrial o social.

La BSI (British Standars Instituton)1 una empresa multinacional inglesa la define así:

“… se refiere a las emisiones de gases de efecto invernadero de un producto a lo largo de su ciclo de vida, desde la materia prima, a través de su producción, su consumo y su destino como desecho. Incluye al CO2, al metano (CH4) y al oxido nitroso (N2O), junto con la familia de gases de los HFCs y PFCs”

Esta definición es amplia y se ha sugerido que debería llamarse igualmente de manera amplia. Precisamente, Wiedmann y Minx (2008)2 sugieren llamarla “huella climática” y proponen una definición más simple para la huella de carbono (HC):

la huella del carbono es una medida de la cantidad exclusiva de dióxido de carbono emitida directa o indirectamente por una actividad o es acumulada sobre los estadios del ciclo de vida un producto” 

Sin embargo, las organizaciones internacionales que han publicado métodos y procedimientos para medir la huella del carbono se atienen a la definición que incluye todos los gases de efecto invernadero.

 

¿por qué importa medir la huella del carbono (HC)?

La BSI señala que tener una medida de la HC es una herramienta poderosa ya que esta información otorga a las compañías las siguientes ventajas:

  • Reducir las emisiones de GEI
  • Identificar las oportunidades para ahorrar costos
  • Incorporar el impacto de las emisiones en el proceso de toma de decisiones sobre materiales, diseño de productos, procesos de manufacturación y selección de proveedores
  • Demostrar liderazgo en responsabilidad ambiental corporativa
  • Satisfacer a los consumidores en sus demandas por información sobre la huella de carbono de sus productos
  • Satisfacer las demandas de los consumidores “verdes”

¿cómo se mide la HC?

Desafortunadamente todavía no existe un método standar aplicado en todo el mundo para medir las emisiones de GEI. En su lugar existen varios métodos alternativos desarrollados por distintas empresas o instituciones, que tienen similitudes pero no son plenamente comparables. Los métodos más usados son el PAS 20501, el GHG Protocol y el ISO 14064. La Agencia Francesa de Medio Ambiente y Control de la Energía (ADEME) desarrolló una metodología llamada método de balance de carbono (Bilan Carbone) que ha pasado por un período de prueba con la participación de varias empresas sudamericanas. Se espera que las distintas agencias y empresas implicadas logren un acuerdo sobre una metodología única que haga posible las comparaciones.

Las mediciones pueden aplicarse a una empresa o corporación, a una actividad determinada o a un producto específico. En este último caso se usa el análisis de todo el ciclo de vida del producto (aunque no es un ciclo), bien sea desde la materia prima hasta su consumo y deposición como desecho o desde la materia prima hasta su uso para producir otra cosa. A este análisis se le llama en inglés LCA, life cycle analysis. En la gráfica siguiente, tomada de Frohmann y Olmos (2013)3 se ilustran las distintas etapas del ciclo de vida de un producto bien sea cuando va directamente al consumidor (bienes finales) o cuando va a ser usado para fabricar otro producto (bienes intermedios).

GRAFICO DEL CICLO DE VIDA

El Análisis de Ciclo de Vida de un producto requiere establecer de antemano los límites de la información que se va a usar. Por ejemplo, el límite inferior a nivel de la materia prima excluye los procesos llevados a cabo en la obtención de esa materia prima y de su transporte hasta el sitio de producción. Igualmente, en el caso de ser usado para producir otro bien por otra empresa se excluyen todos los detalles de ese uso posterior. Lo importante es establecer y dejar claro cuales son los límites que se usan en el cálculo.

En el proceso de cálculo de las emisiones de una determinada corporación pueden excluirse de manera justificada algunas fuentes de emisiones, bien sea porque no se tiene capacidad para calcularla o porque su magnitud no es relevante. Por ejemplo, al aplicar la Norma ISO 14064-1 se pueden excluir aquellas fuentes que supongan menos del 1% de las emisiones totales, sin que la suma de las exclusiones supere el 5% del total.

Bien sea que se midan las emisiones de todos los GEI o solo las de CO2, la medida se expresa como equivalentes de CO2 (CO2e), es decir como es el efecto de las distintas cantidades emitidas en comparación con el CO2 en términos de calentamiento. Para esta conversión se usa el concepto de Potencial de Calentamiento Global (GWP, en inglés). Este describe el efecto acumulado de un gas sobre el clima por un lapso determinado (usualmente 100 años) comparado con el efecto del CO2. El problema es que el GWP de los gases destructores del ozono puede variar ampliamente. En la siguiente tabla copiamos información sobre los GEI y su GWP.

tabla con PCG

Las emisiones directas pueden incluir emisiones producto de la combustión de combustibles, del transporte, de procesos de producción así como emisiones furtivas producto de escapes. En la siguiente tabla, modificada de Ihobe (2012) se listan las emisiones directas más comunes.

Tabla con emisiones directas modificada

En el 2006 la IPCC publicó una guía para los inventarios nacionales de GEI4, en la cual se detallan procedimientos y se facilita información para el cálculo. Un capítulo se dedica al problema de las incertidumbres y como se analizan. El IPCC discrimina cinco sectores principales para el inventario, a saber: Energía; Procesos Industriales y Uso del Producto; Agricultura, Forestería y otros usos de la Tierra; Desechos; y Otros.

Comunicando la Huella de Carbono

Antes de comunicar los resultados de HC es recomendable realizar una verificación, que puede ser realizada por un organismo acreditado independiente, por otro organismo no acreditado o por la misma empresa. La verificación es importante tanto para comunicar los resultados a terceros como para tomar medidas para mejorar los procesos de       producción.cuadro texto 1

        En un estudio de la Cepal3, se analizaron 13 experiencias con análisis de HC en varios paises, sobretodo de Latinoamerica. En lo referente a comunicación de los resultados concluyeron que mayoritariamente fueron para consumo interno de las empresas, en unos pocos casos se comunicaron a los exportadores y en muy pocos casos se informó a los consumidores. Esto muestra que el interés principal de estas                   experiencias fue conocer las ineficacias de los procesos con el propósito de mejorarlas y reducir los costos. Un segundo interés fue el de mejorar la competitividad y adecuarse a los requerimientos del consumidor.

La Norma 14064 es explícita en cuanto a los requerimientos en la preparación del Informe GEI, así como recomendaciones sobre puntos adicionales a incluir. Entre estos están lo relativo al calculo de la incertidumbre y la descripción de los procedimientos seguidos para obtención y gestión de la información.  Para los inventarios nacionales, la guía del IPCC es bastante detallada y mandatoria en relación a los reportes nacionales de emisiones y secuestro de carbono.

 

 

Reducción de Emisiones

Como hemos mencionado, el objetivo principal de determinar la HC es mejorar los procedimientos para hacerlos más eficientes, lo que resultará en una reducción de las emisiones de GEI. Las empresas se benefician por partida doble, ya que además aumenta la competitividad de sus productos y la imagen frente a los consumidores. Pero estas mejoras son costosas y para muchas empresas, sobretodo las medianas y pequeñas, será más difícil emprenderlas. Por tanto, la administración pública puede ayudar en esta tarea mediante los subsidios y los incentivos fiscales.

Para reducir las emisiones de un determinado producto conviene identificar los procesos clave en las emisiones, quien los controla y que acciones pueden tomarse para reducirlas. Luego debe estimarse el impacto de estas acciones en términos de reducción de GEI, el costo y la reacción potencial del mercado, antes de tomar las decisiones.

Para las grandes empresas existe además el estímulo de participar en el mercado internacional de emisiones.

 

 

REFERENCIAS

  1. BSI (2008) Guide to PAS 2050, How to assess the carbon footprint of goods and services. Carbon Trust, DEFRA, Bristish Standards. London, UK. http://aggie-horticulture.tamu.edu/faculty/hall/publications/PAS2050_Guide.pdf
  2. Wiedmann, T. and Minx, J. (2008). A Definition of ‘Carbon Footprint’. In: C. C. Pertsova, Ecological Economics Research Trends: Chapter 1, pp. 1-11, Nova Science Publishers, Hauppauge NY, USA. https://www.novapublishers.com/catalog/product_info.php?products_id=5999
  1. Frohmann, A. y Olmos, X. (2013) Huella de carbono, exportaciones y estrategias empresariales frente al cambio climático. Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). http://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/4101/S2013998.pdf?sequence=1
  2. IPCC (2006) Guidelines for National Greenhouse Gas Inventories. http://www.ipcc-nggip.iges.or.jp/public/2006gl/vol1.html

CARBON TRUST (2012) Carbon footprinting guide. UK. http://www.carbontrust.com/media/44869/j7912_ctv043_carbon_footprinting_aw_interactive.pdf

Ihobe (2012) Guía metodológica para la aplicación de la norma
UNE-ISO 14064-1:2006 para el desarrollo de inventarios de Gases de Efecto Invernadero en organizaciones. http://www.ihobe.net/Publicaciones/Ficha.aspx?IdMenu=750e07f4-11a4-40da-840c-0590b91bc032&Cod=d2c97e49-afd0-4020-a9e0-d42a7ea3149d

Victoria Jumilla, F. (2012). La huella de carbono; Retos medioambientales de la industria alimentaria. INSTITUTO TOMÁS PASCUAL SANZ. http://www.croem.es/Web20/CROEMMedioAmbiente.nsf/a7e81c71d3b8cd60c125774300507426/37dcc9af669a7773c1257a1c00410246/$FILE/Ponencia%20–Huella%20de%20carbono-Francisco%20Victoria.pdf

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