LAS MEDIDAS DE LA HUELLA DE CARBONO

En la entrega anterior hablamos de la Huella de Carbono (HC). Ahora nos proponemos presentar algunos ejemplos de las medidas de esas huellas. Debido a la multiplicidad de metodologías no es fácil hacer comparaciones valederas. Sin embargo, conocer de ejemplos concretos ayuda a tener una visión, aunque borrosa, de como se está implementando esta medida.

Ya revisamos anteriormente las ventajas que ofrece tener una medida de la huella de carbono. Como mencionamos, se puede medir la huella del carbono de un producto (análisis del ciclo de vida), de un servicio (p.ej. televisión por cable, compras online, etc), de una empresa o entidad cualquiera, de un país o incluso de una región (métodos input-output). Guardando las diferencias de escalas (y por tanto de precisión) los métodos son relativamente similares (en próximas entradas trataremos de compararlos).

Victoria Jumilla en un interesante artículo sobre este tema1 muestra la siguiente tabla con valores de huella de carbono de varios productos y el valor relativo de cada fase. Llama la atención que las huellas de los productos “convencionales” son muy similares y hasta menores que los “ecológicos”, lo que es contrario a lo esperado. No tenemos datos para explicar la importancia relativa de la fase de cultivo en el caso del aceite convencional, que representa el 83,5% del total de la huella

victoria jumilla fig. 1

En otro estudio presentado por Ciccelli et al (2012)2 sobre la huella del carbono de un vino de Montepulciano d ´Abruzzo, es notable la enorme importancia de la botella de vidrio, cuya fabricación representa un 70% del total de la huella.

La agricultura y muy en especial la cría de ganado, representa un factor importante de emisiones. La cría de ganado se ha reportado como una importante fuente de emisiones de metano y oxido nitroso, de forma tal que carne de vacuno y leche son los principales emisores. Esto se ha puesto de manifiesto en los estudios sobre huella de carbono en la alimentación realizados en Europa.

Virtanen et al., (2011)3 en un estudio realizado en Finlandia presentan resultados de la huella de carbono de la alimentación diaria, en especial del almuerzo. Lo que come un finlandés promedio por dia representa un impacto climático de 7,7 kg CO2 eq., de los cuales 4,7 kg CO2 eq. provienen de consumos en el hogar. El consumo de alimentos en el hogar suizo produce 4,6 kg CO2 eq. como han estimado Girod and De Haan (2010).

tres tipos de ganado v2

Como se muestra en esta figura, la carne de pollo es la menor impacto comparada con la de cerdo y la de vacuno y en la cría de estos animales las principales emisiones son de metano y oxido nitroso, como ya se mencionó. Virtanen et al., concluyen que mejorar la dieta del finlandés incluyendo menos carnes y más vegetales no solo es bueno para la salud del consumidor sino además para la salud del planeta puesto que reduciría a la mitad las emisiones por ese concepto.

La estimación de huella del carbono de los alimentos no es una tarea fácil y además la HC es solo parte del impacto ambiental de la producción. Sin embargo, las diferencias dietarias parecen ser muy importantes en relación a la huella del carbono, sobretodo en lo que respecta al impacto de la carne y los productos lacteos en relación a las demás categorías. Ya que las preferencias dietarias pueden ser manejadas por las personas (en una cierta medida), representan una manera directa de influir sobre la responsabilidad individual en términos del impacto climático personal.

PAPEL DEL CONSUMO ENERGETICO

El gasto energético de las actividades humanas se destaca en su rol relativo como emisor de GHG. Este gasto se concreta en uso de combustible para calefacción y de uso de electricidad.   En el hogar promedio de los Estados Unidos, como se aprecia en la gráfica, traducida de Weber y Mattheus (2008)4, los gastos anuales correspondientes al 2004 no se correlacionan con las emisiones en 13 categorías seleccionadas. Las emisiones más significativas provienen de la energía usada en la casa (calefacción y equipos) y del transporte privado (combustible); en cambio los gastos más destacados son los de salud y vivienda.

Weber y Matthews gastos por hogar 2

Las escuelas del Reino Unido emitieron 9,2 millones de CO2 en el 2001, lo que representó el 1,3% del total de emisiones del UK en ese año. La fuente más importante en este caso es la calefacción de las escuelas que representa más de la cuarta parte del total. Otro resultado para el año 2001 estima que el hogar promedio de UK emitió unas 20,7 toneladas de CO2, de las cuales la tercera parte se imputan al uso de electricidad y a la calefacción, mientras que el 28% son debidas al transporte tanto público como privado (Wiedmann, T. and Minx, J. (2008)4.

UK household traducida

También (en los procesos de producción tanto de bienes acabados como de materias primas) el consumo energético es una fuente importante de emisiones. El cambio de la fuente de energía de combustible fósil a hidroelectricidad representa un considerable ahorro en HC. Scipioni et al (2012)5 reportan una reducción de hasta 60% en la HC de un proceso productivo como consecuencia de tal cambio. El reemplazo de los combustibles fósiles por combustibles renovables es considerado un paso necesario para resolver el problema de los GEI y del cambio climático. Estos combustibles alternativos pueden generarse a partir de biomasa o de desechos de todo tipo. Energías alternativas pueden también ser de generación eólica o solar. Cada una de estas fuentes tienen sus ventajas y sus problemas, pero esto es tema de otras entradas.

LA HUELLA DE LOS CELULARES

Hasta la última década del siglo XX las comunicaciones teléfonicas se hacían por la ahora llamada “telefonía convencional”. Para el 2007 habían en el mundo 1.300 millones de suscritores de teléfonos convencionales, en cambio habían ya 2.900 millones de suscritores a servicios de telefonía celular. Hoy en dia los suscritores alcanzan a las tres cuartas partes de la población mundial. Un servicio de esta magnitud representa una notable (y creciente) huella de carbono, sobre todo si consideramos que los celulares tienen una HC igual al doble de la HC de los teléfonos convencionales. La HC de las laptops es diez veces superior.

Los fabricación del teléfono celular regular tiene una huella de 18 kg CO2e/teléfono, mientras que la HC de fabricación de los celulares inteligentes es de 30 kg CO2e/celular. Pero la fabricación del celular es solo una parte, hay que considerar su funcionamiento, es decir el servicio que presta. Este requiere del funcionamiento de redes de acceso (que deben ser construidas e instaladas), de la operación de las empresas de servicio y de otros servicios de redes de datos, entre otras cosas. Todas estas funciones requieren de energía, que viene a ser el principal gasto de la telefonía celular.

En la siguiente gráfica (traducida de Fehske et al 20116) se muestra la empinada curva de aumento en la huella total proyectada de la telefonía celular, de 86 a 235 MtoCO2e entre 2007 y 2020. Esto equivale a un incremento de 11  MtoCO2e por año, un aumento que equivale a la HC anual de Luxemburgo.

HC de comunicaciones moviles v4

Observese que las contribuciones relativas de la manufactura y del funcionamiento de las Estaciones de Acceso Radial (RAN en inglés) disminuyen pero siguen siendo las más importantes, mientras que la relativa a los centros y transporte de datos aumenta. Ello se debe a que los avances tecnológicos han hecho que aquellas disminuyan su HC mientras el tráfico de datos, que ya excedió la comunicación de voz desde el 2009, aumente cada vez más.

En la telefonía móvil, como en la mayoría de las industrias, el foco está puesto en el reemplazo de las fuentes fósiles de energía por fuentes alternativas, asunto en el que se viene progresando. Además, nuevas tecnologías han hecho posible una reducción en el consumo energético de las RAN.

Terminamos esta entrega con las conclusiones de Tukker & Jansen(2006)7 quienes discuten los hallazgos de 11 estudios sobre impacto ambiental de productos en la Unión Europea. Todos los estudios coinciden en tres categorías dominantes, responsables por el 70% del impacto de todos los productos y servicios para el consumo de hogares y de gobiernos: los alimentos (dominando la carne, incluyendo aves, la leche y sus productos); el hogar (dominando la calefacción, la cocina y el agua caliente); y el transporte (dominando el carro privado, los servicios aéreos y el viaje en tren).

REFERENCIAS

  1. Victoria Jumilla, F. (2012). La huella de carbono; Retos medioambientales de la industria alimentaria. INSTITUTO TOMÁS PASCUAL SANZ. http://www.croem.es/Web20/CROEMMedioAmbiente.nsf/a7e81c71d3b8cd60c125774300507426/37dcc9af669a7773c1257a1c00410246/$FILE/Ponencia%20–Huella%20de%20carbono-Francisco%20Victoria.pdf
  2. Cichelli, A., Raggi, A., & Pattara, C. (2012). Life cycle assessment and carbon footprint in the wine supply-chain. Environmental management, 49(6), 1247-1258. http://www.ecososteniblewine.com/files/P17_Cichelli_LCA_Carbon_Footprint.pdf
  3. Virtanen Y., Kurppa S., Saarinen M., Katajajuuri J.M., Usva K., Mäenpää I., Mäkelä J., Grönroos J., & A. Nissinen (2011) Carbon footprint of food -approaches from national input-output statistics and a LCA of a food portion. Journal of Cleaner Production 19:1849-1856 http://www.scp-knowledge.eu/sites/default/files/knowledge/attachments/Virtanen%20et%20al%202011%20Carbon%20footprint%20of%20food_approaches%20from%20national%20input%20output%20statistics.pdf
  1. Wiedmann, T. and Minx, J. (2008). A Definition of ‘Carbon Footprint’. In: C. C. Pertsova, Ecological Economics Research Trends: Chapter 1, pp. 1-11, Nova Science Publishers, Hauppauge NY, USA. https://www.novapublishers.com/catalog/product_info.php?products_id=5999.
  2. Scipioni A., Manzardo A., Mazzi A. & Mastrobuono M. (2012) Monitoring the carbon footprint of products: a methodological proposal. Journal of Cleaner Production 36: 94-101. https://sustainability.water.ca.gov/documents/18/3407707/Monitoring+the+carbon+footprint+of+products.pdf
  1. Tukker, A., Jansen, B., 2006. Environment impacts of products — a detailed review of studies. Journal of Industrial Ecology 10, 159–182.
  1. Fehske A., Fettweis G., Malmodin J. & 
G. Biczók (2011) The Global Footprint of Mobile Communications: The Ecological and Economic Perspective. IEEE Comunications Magazine, August 2011.http://ieeexplore.ieee.org/xpl/login.jsp?tp=&arnumber=5978416&url=http%3A%2F%2Fieeexplore.ieee.org%2Fxpls%2Fabs_all.jsp%3Farnumber%3D5978416

 Weber, C.L. & Matthews, H.S. (2008) Quantifying the global and distributional aspects of American household carbon footprint. Ecological Economics 66:379–391

Weber, C.L. & Matthews, H.S. (2008) Food-Miles and the relative climate impacts of food choices in the United States. Environ. Sci. Technol. 42, 3508-3513. http://mmm.comuv.com/wordpress/wp-content/uploads/2010/06/Food-Miles-and-the-relative-impacts-of-food-choices-Weber-and-Matthews-2008.pdf

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